¿Qué pasa cuando escuchamos a nuestros hijos adolescentes?

"El hombre tiene dos orejas, dos ojos y una sola boca para escuchar cuatro veces más de lo que habla”, si esta frase de Madame de Sevigne la aplicamos al mundo de la comunicación entre padres e hijos adolescentes estamos hablando de una realidad muy visible en nuestra sociedad.

Nosotros como padres hablamos y hablamos y ellos hacen que escuchan y escuchan porque han aprendido que contestar se puede interpretar como una falta de respeto y provocar una mayor discusión, palabra textuales de alguno de los adolescentes con los que he trabajado: cuando mi padre deja de mover los labios asiento o digo ok y me voy.

Esto ocurre en muchas relaciones padres – hijos, cuando esto ocurre el adolescente desconecta en el minuto uno, sin embargo nosotros estamos tan entretenidos escuchándonos a nosotros mismos que no nos damos cuenta de esto, es más, la siguiente vez que nos enfadamos con ellos por lo mismo que la vez anterior, solemos utilizar la expresión: “pensé que te había quedado claro”. Pues padres y madres la realidad es que no le quedó claro porque ni tu ni él os escuchasteis.